lunes, noviembre 24, 2008

Nunca jamás o 08 / 03 / 2006




Le pregunto por qué necesita de la heroína…

Es bella
Desquiciante
Tiene los senos tal como me gustan:
Duros, pequeños y de pezones muy parados, rodeados por una aureola exquisita, senos firmes; de aquellos que no necesitan sostenes…

Imagino una aureola brillante sobre su cabeza, en tanto ella, con aire inocente calienta su néctar en una cucharilla abrazada y tostada
la cual, ya sólo sirve para este fin
Es una imagen ácida a primera vista…

La miro detenidamente...
Tiene una cintura marcada por una tenue anorexia cadenciosa, la tomo de espaldas y franqueo su culo luminoso… perfecto…
No tardo en empalmarme y ella lo nota, me lo acaricia mientras me responde
-la necesito si no nunca jamás acabo… jamás llego-
-umm... ¿De verdad?- esgrimo

Aparto la jeringa de su mano
Me encanta… me suplica que se la entregue
No cedo
se vuelve agresiva
no cedo
Bajo sus bragas como un psicópata
Bajo con mi lengua desde su cuello hasta alcanzar su pubis, no sin antes eludir una manchita café que le da un toque de exotismo a su virtuosa piel blanca
Sigue intentándolo
No lo consigue, pero cada vez se esfuerza menos por lograrlo
Con mi lengua humedezco su entrepiernas, la siento gimotear levemente, quietamente,
Percibo que su pecho se agita, sube y baja, ahora mis manos sostienen sus muslos…

-De verdad lo necesito jamás he follado sin…-

No termina la oración…
La clavo…
La tomo de sus muñeca situándolas por sobre su cabello y la clavo
Lento… lento… lento… lento…

Su boca se abre
Y siento que me traga
Mis ojos se hacen pequeñitos pero mis pupilas se agigantan…
Lento… Lento…Lento…

Suspira, se retuerce, su dedos se enroscan, delira, habla en lenguas, la comprimo contra mi, se enceguece, mientras a su oído le digo que es una perra, que me encanta su coño, que adoro subyugarla amablemente en este juego perverso,

Hábilmente se voltea y ahora si que es una perra

La aguja brilla lejana pero ella no la ve
Mi sexo palpita
Violento… violento… violento…
Acabo sobre su espalda, baño sus nalgas, derramo mi herencia sobre sus piernas
-¡Dios, oh Dios!-

Jamás lo esperé de una anarkista, pero que importa… creo que este es el único momento donde todos lo invocamos con vehemencia…

-Eres una mierda, maldito jodido-
Tomó su dichosa droga y se la inyectó

-tenias razón- me dijo

Descansó en mi pecho mientras yo fumaba…
Luego lo hicimos dos veces más…
Espere a que durmiera, tome mis cosas y me largue de ahí, seguido sólo por mi sombra…